No hagas propósitos para el Año Nuevo. Haz hábitos.

Un nuevo año, siempre es una nueva oportunidad de empezar de cero, mejorando cada aspecto con base en la autocrítica y planteamiento de nuevas metas.

¿Cuales son las tuyas?

Los propósitos fallan

Es ese tiempo del año otra vez cuando hacemos propósitos para el Año Nuevo. Éste es el año que va a superar todos los años previos, nos decimos a nosotros mismos. Vamos a ser más organizados. Vamos a gastar menos y guardar más. Vamos a bajar de peso y encontrar el trabajo de nuestros sueños.
Todos tenemos las mejores intenciones al inicio del año nuevo, pero los propósitos que hacemos simplemente no funcionan. Según un estudio de Statistic Brain, sólo 8% de la gente logra sus propósitos. Hay muchas razones por las que nuestros propósitos fallan, incluyendo que creamos demasiadas metas al mismo tiempo y no las hacemos viables. Entonces, ¿por qué seguimos haciendo algo que obviamente no está funcionando?

Los propósitos para el Año Nuevo no son realistas. En vez de hacer propósitos, debemos fijar metas que sean realistas, medibles y — sobre todo — alcanzables. Hay que enfocarnos en hacer hábitos fuertes y saludables para cambiar los comportamientos que queremos romper.

Hay que crear cambios sostenibles y de largo plazo
Cuando buscas hacer un cambio de largo plazo en tu vida, hay que asegurarse de que tus metas estén bien formuladas y sean sostenibles. El propósito más popular generalmente es bajar de peso. Pero esto no es una meta sostenible si sólo vas a bajar 3 kilos y después empezar otra vez a comer mal. Hay que cambiar tu mentalidad. Debes cambiar la meta de “Voy a bajar de peso” por “Voy a ir al gimnasio cuatro veces a la semana para ser más saludable.” Esta meta no sólo es accionable sino también tiene una perspectiva positiva de largo plazo.

Por qué los hábitos son esenciales para el cambio
Durante nuestras vidas creamos un patrón de acciones y comportamientos que vienen de nuestras interacciones con el mundo y que se transforman en hábitos que nos siguen durante nuestras vidas. Algunos de éstos son hábitos buenos, pero también tenemos algunos malos. En cualquier caso, eres la suma de tus hábitos. Para garantizar un cambio a largo plazo hay que hacer hábitos que contribuyen a tu meta de largo plazo.

Creamos hábitos y patrones de comportamiento para combatir la fatiga de decisiones. Básicamente, sólo podemos manejar un cierto número de decisiones cada día antes de que nuestra fuerza de voluntad erosione. Cuando esto ocurre es más fácil caer en hábitos viejos porque es más fácil no pensar. Siempre buscamos automatizar nuestras decisiones, entonces asegúrate de estar automatizando acciones que mejorarán tu vida.

1. Empieza en pequeño
La mayoría de la gente comete el error de tratar de lograr demasiadas cosas, demasiado rápido. Hay que tomar pasos pequeños y aceptar que hay que crecer lentamente. La clave para construir bases sólidas para un hábito es hacer la barra del éxito suficientemente baja para que no puedas hacer nada excepto lograrlo. Suena a pereza pero realmente funciona. Si puedes lograr tus metas al principio empezarás a construir una mentalidad positiva alrededor de esa actividad.

2. Construir sobre una base sólida
Una vez que tienes la base en su lugar es tiempo de hacer tu hábito. ¿Puedes correr más o guardar más dinero? ¡Por supuesto! Al incrementar lentamente tu hábito verás pequeños cambios, que si bien te pueden frustrar, al final del año te sorprenderá ver lo lejos que has llegado.

3. Hazlo un experimento
No trates a tu hábito como un ajuste de todo o nada en tu vida. Diferentes métodos funcionan para distintos tipos de personas. Sólo debes enfocarte en encontrar lo que funciona para ti. Y sólo vas a lograr esto con una mente abierta. Los experimentos no dirigen a fracasos, dirigen a aprendizaje y ésta es la clave de construir un hábito fuerte.

4. Manténte responsable de ti mismo
Si quieres asegurarte de adherirte a un hábito entonces hay que mantenerse responsable. Crea un registro cada vez que realizas una acción que apoya el comportamiento nuevo. Lift es una app muy simple que te puede ayudar con esto para que no pierdas horas registrando actividades.

Mejor aún, haz pública tu responsabilidad. Si estás entrenando para un maratón entonces haz público tu horario de entrenamiento, por ejemplo con Google Docs. Compartir tu progreso con tu familia y amigos es una buena manera para mantenerte motivado y te puede incentivar a esforzarte a lograr todavía más.

5. Encontrar tus detonadores
Además de hacer nuevos hábitos, hay que romper los viejos. Para hacer esto, hay que encontrar las detonadores del comportamiento malo que quieres romper, y cambiar tu mentalidad alrededor de ellos. Por ejemplo, si quieres comer más saludable puedes cambiar tu punto de vista, de ver la comida como placer por algo que está alimentando tu cuerpo. Esto te puede ayudar a hacer una transición a comer comidas más saludables en el largo plazo.

6. No tengas miedo de fracasar
Es muy difícil cambiar un hábito malo que está profundamente arraigado en tu vida diaria. No pierdas tu motivación. Hay que trabajar mucho para lograr tus metas y tienes que tener confianza en ti mismo.

7. Enfócate
La gente piensa en demasiadas metas al principio del año y se abruma muy rápido. Por eso la proporción tan alta de gente que no logra sus propósitos. La clave del éxito es el enfoque. Elige una sola cosa que quieres cambiar en tu vida durante un año y persíguela incesantemente.

Fuente: https://collectiveacademy.co/blog/comunidad-collective/no-hagas-propositos-para-el-ano-nuevo-haz-habitos/